viernes, 6 de julio de 2012

Soma para el alma


                                           Espiral


Caminas descendiendo una colina sinuosa, densa neblina humedece tu rostro con su rocío des uniforme. Continuas ciegamente hasta cuando tu visión comienza a restaurarse paulatinamente, como un silbido angelical el céfiro desvanece su telón de neblina, muestra su esplendoroso escenario como si hubiera sido reservado para tus ojos mortales.

Observas el primer acto, los cuerpos putrefactos   están ante ti inertes, caminas entre el olor a muerte y las imágenes de mutilación natural.

Los cuerpos crujen bajo tus pisadas, a cada paso el hedor  de  horror te invade, detienes tu andar estrepitosamente, alzas la mirada con lagrimas hipócritas, elevas tus dantescas palabras a sabiendas de que no tienes la gracia del reclamo, solo quieres que te den un poco de cariño celeste, mas el cielo responde con sus nubarrones grisáceos como tu ligera alma de plomo  se imanta a la enfermedad, la locura, tú locura.

Sigues admirando el dedo creador ensangrentado por las nubes  en su agonizante danza, nada podrás hacer ante tu mísera presencia más que evocar a tu hipocresía banal.
Las mascaras no sirven ante el demonio de la muerte que invade tu esencia, decides seguir aunque la  alfombra humana detenga tu paso temeroso, nada puedes hacer para escapar al morboso instinto;  Obligándote a  que continuar tu marcha hasta donde su límite le plazca.

Destrozas osamentas oxidadas en el páramo de la solución final,  nada  vivo queda más que tu mínima presencia incesante.
Continuas con el corazón débil y la vista fija por el sendero sin camino, cada cuerpo que pisas expulsa lanzas blasfemas a tu credo, tus lagrimas riegan caudalosamente el  campo infértil  abandonado en el limbo. Nada puedes hacer solo avanzas hasta donde los árboles muertos  yacen y te preguntas:

¿Sirven las mascaras  de los demonios engendrados por tu naturaleza?

¿Acaso, no eres humano?

Después del final eres el único ente  pisando el cadáver del mundo,  como la insignificante larva carroñera que eres…

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