lunes, 23 de julio de 2012

Improvisaciones Nocturnas


Oscuridad


En cada pedazo de luz, hay uno de oscuridad
La que llevamos tan dentro de nosotros, pero no tan alejada de los demás
Yo la busque por cielo, mar y tierra
Yo la anhelaba más que a nada
Y la descubrí…
De frente, imagen y semejanza de mi interior desgastado, cual espejo pulido entre la falta de esperanza,
el anhelo de reencontrar la verdad oculta en las tinieblas talladas en lamentos
Mi oscuridad a diferencia de muchas otras tiene un color tan brillante, tan claro,
 Blanco,
 mi propio claro oscuro.

La pureza transmutada,
incinerada en los colores de la ilusión,
creación propia de un titán purulento, temeroso

Grité a los cuatro vientos:
 ¡Yo soy la oscuridad!
¡Yo soy la maldad de todo este pútrido mundo!

El sonoro eco despedido tan solo cimbró la soledad en lo más profundo de mi existencia
existencia carente de sentido,
de rumbo
retazos de lo que fue un ser…

Soy un espectro vagando en un mundo de vivos que no sabes que han muerto,
Autómatas resignados a la rutina del vulgo, del mundo que señala
y devora con fauces insaciables,
El señalamiento. La muerte.









domingo, 22 de julio de 2012

Improvisaciones Nocturnas



Abrir la ventana inmersa en sueños esparcidos...
labrados en sombras inexistentes
marchitos en el efímero deseo
destrozados entre mis manos temblorosas
vislumbrando la oscuridad,
el estallido de dolor  se clava en mi vista mutilada
     Así he de sentir los sueños, proyectados como sombras desquebrajadas,
     al  iluminar la figura de la locura…


Esa que se dibuja tímidamente en tu voz,
 que define tu espíritu y se ve a través de tus ojos.
Convulso en la materia de tu propia creación,
el eco olvidado de un recuerdo tortuoso,
la que impregna todo lo que te constituye para llevarte a otro mundo
Mundo olvidado, marginado,
el único,
 en el cual puedes estar en completo reposo.


Es solo la idea que me hace soportable el todo
Es lo que da paz a mi alma


Es lo que debo seguir,
porque es todo lo que soy
sin pasado,
sin futuro,
                       tan solo el efímero e inestable estado del presente,
                       del cual no puedo    escapar.
trato de huir
en cada fallido intento doy un poco mas de vida al mundo que he creado.


¿Sabes en qué momento cruzaras esa delgada línea entre la realidad y mí realidad?
Aun no hay un modo,
pero todo comienza con una idea y tener una, es tener un motivo para
entrar en ella.
Disfrutando a cada paso,
porque eso será el único modo de vida que tendrás,
en el único mundo que es tuyo.


                       El mundo en el en el cual la distinción tan solo se presta a la de las ideas,
                       crecientes en las raíces de tu universo,
                      tan paralelo como lleno de tranquilidad.

viernes, 6 de julio de 2012

Soma para el alma


                                           Espiral


Caminas descendiendo una colina sinuosa, densa neblina humedece tu rostro con su rocío des uniforme. Continuas ciegamente hasta cuando tu visión comienza a restaurarse paulatinamente, como un silbido angelical el céfiro desvanece su telón de neblina, muestra su esplendoroso escenario como si hubiera sido reservado para tus ojos mortales.

Observas el primer acto, los cuerpos putrefactos   están ante ti inertes, caminas entre el olor a muerte y las imágenes de mutilación natural.

Los cuerpos crujen bajo tus pisadas, a cada paso el hedor  de  horror te invade, detienes tu andar estrepitosamente, alzas la mirada con lagrimas hipócritas, elevas tus dantescas palabras a sabiendas de que no tienes la gracia del reclamo, solo quieres que te den un poco de cariño celeste, mas el cielo responde con sus nubarrones grisáceos como tu ligera alma de plomo  se imanta a la enfermedad, la locura, tú locura.

Sigues admirando el dedo creador ensangrentado por las nubes  en su agonizante danza, nada podrás hacer ante tu mísera presencia más que evocar a tu hipocresía banal.
Las mascaras no sirven ante el demonio de la muerte que invade tu esencia, decides seguir aunque la  alfombra humana detenga tu paso temeroso, nada puedes hacer para escapar al morboso instinto;  Obligándote a  que continuar tu marcha hasta donde su límite le plazca.

Destrozas osamentas oxidadas en el páramo de la solución final,  nada  vivo queda más que tu mínima presencia incesante.
Continuas con el corazón débil y la vista fija por el sendero sin camino, cada cuerpo que pisas expulsa lanzas blasfemas a tu credo, tus lagrimas riegan caudalosamente el  campo infértil  abandonado en el limbo. Nada puedes hacer solo avanzas hasta donde los árboles muertos  yacen y te preguntas:

¿Sirven las mascaras  de los demonios engendrados por tu naturaleza?

¿Acaso, no eres humano?

Después del final eres el único ente  pisando el cadáver del mundo,  como la insignificante larva carroñera que eres…