domingo, 1 de abril de 2012

Grace...

¿Sientes esa brisa acogedora que renueva las células marchitas al golpear tu faz?

Has descubierto el sendero de un secreto inmaculado, el pasado se desvanece lentamente como en la proyección de un filme antiguo, Méliès ha desenterrado tu dolor y lo muestra ante el espectador más importante en los andares de una vida, Tú.

Te encuentras en primera fila, la cinta que se quema es la de tus recuerdos. Al terminar la proyección, joviales enmascarados con trajes de fiesta guían tu andar por un pasaje de salas en un viejo cine agradable, el olor del café tostado seduce los sentidos que has tenido enterrados bajo el falaz misterio moral, lentamente el olfato saluda al olor, el gusto se enamora del dulzor, el tacto te permite sentir la vida como nunca antes, el oído capta los susurros más exquisitos del viento y la vista se percata de los detalles inigualables. Has encontrado la realidad, saliendo del cinema que encarcelaba tus recuerdos…

La próxima parada será el teatro del olvido, seguido por el concierto del mañana…

El resplandor promete destellos de oro, y el futuro no se ve, pues aquí y ahora es que te encuentras preso de la realidad, pequeña, divina, y graciosa parábola de vida.