miércoles, 29 de diciembre de 2010

Mis ideas han sido desfloradas... soy tod@ un@ persona

Se han terminado las entradas inutiles por obligación y ahora tratare de nutrir un poco mas este blog descuidado, a si que....

Espero sea de su agrado


-El ocaso entre tus alas-


Un día más de rutina inestable, nada te sorprende ya en el estado  en el que te encuentras sumergido, estudios, medicamentos, especialistas, ¿Qué otra prueba deberás afrontar ahora? Quizás un  engaño, oníricas dosis de veneno  inexistente, pero corrosivo. Ese último evento se ha consumado en la sala de espera en el insalubre hospital que intenta tratar tu carente enfermedad, nadie sabe que la verdadera putrefacción se engendra en tu distorsionado cerebro.

Con algunos papeles entre las manos  admiras el reflejo senil  en los ojos del médico, el sonríe estúpidamente felicitando la respuesta de tu organismo ante el tratamiento, Tú  replicas con una expresión mustia.   Sabes que el dolor sigue en tus pulmones, sientes las espinas de la necrosis consumiéndote. La quimioterapia no ha demostrado su eficacia, tu cabello sigue intacto, a excepción de tu mirada perdida y el ansia, te encuentras en un estado normal en apariencia.

Omites las palabras del médico y diriges tu mirada a la salida de aquel lugar, atraviesas el umbral y eclipsas la mirada ante la  desquiciante luz astral, con un desequilibrado paso andas por las callejuelas de la oxidada ciudad que te ha visto nacer, crecer y te verá morir. Completarás el ciclo de la insignificante existencia biológica.

Trompicando entre los escombros de una construcción llegas a tu departamento con los labios resecos y la vista cansada.  Recargas tu cansancio sobre la pared, dejando caer los papeles que traías contigo,  enciendes la luz ante el crujir de la madera bajo tus pies, aprecias el decadente olor a enfermedad que percibes desde tiempo atrás. Te has acostumbrado demasiado al olor presente en las garras de la muerte, pero no has superado el dolor que atraviesa tu pecho y quemas tus órganos lentamente, una agónica sensación que no desaparece, ni con la ayuda de la avanzada ciencia de lo arcaico.

En cuanto  avanzas por el pasillo hacía la cocina, encuentras un espejo en  algún lugar de la pared, al reflejarte, puedes escuchar la voz pueril de tu mente:
-¿Hace cuanto que deseaste conseguir aquellas alas?
¿Acaso las recuerdas?
La placentera sensación de poder surcar los mares del tiempo y espacio con un montón de plumas alineadas se guardó en tu mente desde pequeño. Sabias volar, pero tus alas desaparecieron en algún punto de tu inefable vida, solo queda una reminiscente necesidad para atravesar el cielo… que solo existe en tu sueño.
Ahora siente tus dantescas alas acumulando su bello plumaje en forma de  bubón psicosomático, siente como una vez más se adhieren a tu existencia, podrás desplegarlas cuando se regeneren por completo.

-¿Has recordado tus alas?
 La voz concluye entre tus sollozos y el dolor que acontece una vez más entre tus pulmones y tu pecho.

Observas el reflejo de tus ojos castaños y tocas tu  espalda, sientes  infinito placer al recordar el ejército de plumas luminosas que se erguían desde esa parte.

Ahora tus pensamientos son más claros, decides acelerar el proceso  para poder desplegar tus alas una vez más, sanarás tus alas y sabes que los cuervos envidiarán tu gallardía al planear sobre la rapiña.

Intentas avanzar un poco pero el dolor te quema y lágrimas mudas cruzan veloces tu mejilla, quedas arrodillado ante el dolor, como si elevaras una plegaría en su nombre.

Consigues reptar por la madera hasta llegar a tu habitación, te incorporas lentamente ayudándote de un taburete,  te recargas en el buró, inhalas suciedad por algún instante, cierras los ojos y en un impulso sobrehumano abres los cajones de roble, sacas todas las tabletas que encuentras y las vacías desesperadamente encima del buró, encuentras un frasco lleno de antidepresivos pasados, intentas abrirlo pero tu fuerza es cada vez menor, así que tomas la tapa con los dientes y destrozando las perladas piezas de calcio sientes como se libera el contenido del frasco, una vez más lo depositas junto al resto. El esfuerzo te debilita y caes sobre el taburete, colocas las pastillas entre tus manos y lagrimas de gozo se desbordan por tu rostro desfigurado.

En tu puño colocas algunos antidepresivos y un medicamento   oncológico, los introduces en tu boca y masticas con desesperación, a ese primer puñado le siguen algunos más, el sabor queda cubierto por la felicidad  y las lagrimas que produce la alegría.

Al terminar de ingerir aquellos medicamentos tu boca queda seca y llena de residuos polvosos, tus muelas han sido cubiertas por medicamento molido, el sabor es asqueroso, pero tu desesperación ha desaparecido, el dolor lentamente se desvanece. Sientes como tu piel comienza  a estirarse paulatinamente, hasta que tus alas quedan expuestas. El sacrificio por recuperarlas ha sido poco, tu vista se nubla y tu estomago emite un ligero ardor pasajero, en los confines de tu desesperación un geiser espumoso es expulsado por tu boca, ha valido la pena caer del  taburete y  estamparse sobre la alfombra que resguarda la madera de tu habitación.

Tu mirada queda perdida en la lámpara que permanece apagada, tus ojos comienzan a perder más nitidez y se cierran precipitadamente, entras en el profundo sueño donde podías volar, esta vez quedaras sumergido y si la fortuna se compadece nunca más despertarás…

martes, 5 de octubre de 2010

Criticar por criticar...


Escribo esta entrada más por obligación que por gusto, pues trabajo, es trabajo!

Bi-cen-te-na-rio, que palabra tan desgastada  en lo que va de los últimos dos años, pero el disgusto o  mi mal encausado estrés no estará descargado en el país ni en el tan mencionado “gobierno”  carajo!  Es una molestia que maldigan este mecanismo de fundamentación de la mediocridad con un sinfín de pretextos estúpidos y llenos de lo antes mencionado mediocridad…
Y es que todos hablan, manchan el nombre del “gobierno”  pero nadie trata de comprender este sistema para tratar de reivindicarlo, simplemente  hay que atacar con palabrería absurda al culpable de nuestros infortunios.

Es desgastante debatir con estos  críticos gubernamentales, que si los impuestos, la cultura, la educación. Si es claro que estamos hundidos en una ignorancia bárbara sin embargo no todo es el “gobierno” factores mas allá de lo que se aprecian nos tienen encerrados en  una absurda interpretación de la realidad.
Para no malgastar este espacio solo quiero dejar claro el punto al que quiero llegar.
¿Por qué criticar sin fundamento, en lugar de actuar?
¿Qué estamos haciendo para trascender los errores en los que nos encontramos?
Que el criterio interprete…

Y bueno que destacare del bicentenario.
En verdad no deseo   venerar nada que no haya apreciado, y con esto me refiero a la celebración, con el derroche indiscriminado de recursos en vez de apoyar  las propuestas nacionales  se apoyo a un extranjero sin el sentir  ni conocimiento de nuestra cultura prueba de esto fue el coloso. Pero bueno quiero dejar de lado esta celebración...
No me pondre de ningun lado solo tratare de destacar algo que me agrado en demasia.


Hace unos días recibí en mi buzón un paquete plástico que cubría un escudo nacional,  con curiosidad abrí el misterioso paquete y mi sorpresa fue  grata al descubrir en su interior una  bandera, el himno nacional y una carta del presidente (esta última no la transcribiré ni resumiré  puesto que dice  las mismas palabras que escuchamos  a diario en mes patrio).


Es  una forma adecuada de acercarnos un poco más a la cultura básica con la que debemos contar como “mexicanos” por lo que NO tolerare comentarios detractores para esta propuesta, deseamos cultura pues aquí esta una pequeña muestra de cuando se invierte con inteligencia para cultivar aunque sea una mínima parte o conocimiento básico. Por algo se inicia.

Por otro lado sabemos la realidad de este país y no todas las banderas estarán adornando año con año las casas de todos los mexicanos muchas serán usadas como tapete, mantel, toalla. O simplemente yacerán en la basura.

Pues si es una entrada muy mediocre, no me justifico simplemente no es de mi agrado tocar temas tan desgastados y  desvirtuados es como la tediosa idea de escribir un ensayo sobre la “libertad”, nada se contribuirá, solo se rebuscaran una y otra vez en un mar de palabras sin nuevo rumbo.

Dejare claro que será de las pocas entradas que escriba de manera tan precaria, este es un anti  ensayo lo digo por la falta de fundamento y respaldo, y por la lisiada redacción.

martes, 28 de septiembre de 2010

¿Una cabeza más?


He llegado un poco tarde a la originalidad representativa de la vocación, sin embargo estoy aquí seducido por las redes del “deber ser”, encontrándome en el punto del vacío he  recuperado la cordura, no estoy abnegado a lo que en verdad disfruto.
Con respecto a mi edad,  soy atemporal, un simple ente que desea revolcarse en el mundo sin prestar atención a la legalidad de un dato  caótico. Pero aun así presento las características del goce y ejercicio de las imperativas ideas mundanas.
No pretendo revolucionar ni destituir algún tirano, solo deseo vivir en mi mundo sin preocupación, invito a que participen en el, pero no impongan dogmas de superficialidad o podrán desaparecer de mi realidad.
Mi expectativa en este espacio es simplemente plasmar las palabras que rebotan y piden a gritos existir desde mi cabeza.
Criticar, aceptar, aclarar, confrontar mi visión del mundo… sin importar que este ciego.

Sean libres de criticar y prestarme su visión, para  materializar  la realidad!

どうぞうよろしくおねがいします!